Capítulo 12 - Métodos cognoscitivos adicionales de TRE
Todas las terapias llamadas emotivas y conductuales, como la y terapia Reichiana, la Gestalt y la condicionante, tienen pronunciados elementos cognitivos.
Albert Ellis decía que todas las psicoterapias son informativas, instructivas, persuasivas y sugestivas, y la mayoría de ellas comprenden muchos elementos de enfoque, imaginación, interpretación y filosofía abiertos o en cubiertos.
Peale ofrece tres “formulas” para la felicidad humana:
1) “Amarse uno al otro”
2) “tener fe”
3) Creer que la buena vida aumenta en proporción a la cantidad de fe que uno tiene.
Estas fórmulas presentas distintas ventajas, en particular para personas que piensan negativamente y tienen “fe” en que fracasaran y serán despreciables.
El aceptarse uno al otro está bien, porque eso solo significa que aceptan el hecho de que los demás existen y tienen derecho a su propia existencia y felicidad, y no que tiene que agradarles el comportamiento de los demás.
Para ayudar al paciente a evitar esa clase de pensamientos y de comportamiento defensivo, según el psicoanálisis, consiste en mostrar a las personas, por medio de un proceso terapéutico prolijo, como se originaron sus defensas y poco a poco, revelarles el patrón defensivo durante este proceso. En la TRE, por lo común, tomamos un enfoque mucho más directo.
Presentación de elecciones y acciones alternativas
Toda psicoterapia descansa en gran parte en las suposiciones de que el comportamiento humano no está determinado enteramente por la herencia o por influencias condicionantes tempranas, y que las personas tienen un “libre albedrio” para reconocer y cambiar sus síntomas disfuncionales.
La TRE tiende a sostener con firmeza la idea de que el trastorno humano tiene solidos elementos biológicos a nuestras tempranas y últimas experiencias, por consiguiente tenemos fuertes predisposiciones a alterarnos sin importar en que buenas o malas condiciones nos hayamos educado.
Terapeutas del comportamiento cognitivo como Donald Meichenbaum y Michael Mahoney, ponen en tela de juicio la eficacia de las técnicas, muy activas, de la TRE de discutir las creencias irracionales porque se preguntan si las mismas no son demasiado controvertibles para determinados clientes.
Se debe enseñar a los clientes a utilizar y practicar afirmaciones como: “nada es terrible en el universo aunque muchas cosas son muy inconvenientes” “en realidad nunca necesito lo que deseo” “puedo soportar perfectamente cosas molestas que no me gustan”.
No tome demasiado en cuenta los hechos que sus pacientes les presenten. No obstante, investigue a que los achacan.
Las personas a veces hacen cosas para herir a otras personas o mostrarles que tienen muy poco interés en ellas; pero no lo hacen con frecuencia.
Así pues cuando sus pacientes se quejan de que alguien les hace algo o de que las condiciones están dispuestas para que sufran indebidamente, revise el asunto, no sea que estén haciendo suposiciones infundadas.
El trastorno emocional consiste, en buena parte, en tomar la vida demasiado en serio y exagerar el significado de las cosas. Eso es lo que yo he llamado, con predeterminado humor, “catastrófica”, “terribilizar” u “horriblizar”.
Si las personas tienden a ser no solo serias sino exageradamente serias sobre sus deseos y frustraciones, un método para ayudarlos a superarlas es reducir al absurd, de un modo humorístico, sus creencias irracionales.
Albert Ellis decía que todas las psicoterapias son informativas, instructivas, persuasivas y sugestivas, y la mayoría de ellas comprenden muchos elementos de enfoque, imaginación, interpretación y filosofía abiertos o en cubiertos.
Sugestión y autosugestión
Sigmund Freud comprobó que el oro del psicoanálisis está casi invariablemente mezclado con la escoria de la sugestión, y así lo señaló claramente. Toda la psicoterapia tiende a contener una gran dosis de sugestión ya que los humanos creen en gran medida lo que desean creer más que en la “verdad” empíricamente apoyada. Casi toda sugestión es efectiva en gran parte porque las personas las convierten en autosugestión y efectivamente aceptan lo que alguna “autoridad” les ha dicho que es verdad.Peale ofrece tres “formulas” para la felicidad humana:
1) “Amarse uno al otro”
2) “tener fe”
3) Creer que la buena vida aumenta en proporción a la cantidad de fe que uno tiene.
Estas fórmulas presentas distintas ventajas, en particular para personas que piensan negativamente y tienen “fe” en que fracasaran y serán despreciables.
El aceptarse uno al otro está bien, porque eso solo significa que aceptan el hecho de que los demás existen y tienen derecho a su propia existencia y felicidad, y no que tiene que agradarles el comportamiento de los demás.
Interpretación de defensas
En lugar de admitir honradamente muchos de sus fracasos e imperfecciones, los humanos tienden a ponerse a la defensiva y recurrir a toda clase de mecanismos de escape, como la racionalización, la proyección, la evitación, el olvido y la mentira.Para ayudar al paciente a evitar esa clase de pensamientos y de comportamiento defensivo, según el psicoanálisis, consiste en mostrar a las personas, por medio de un proceso terapéutico prolijo, como se originaron sus defensas y poco a poco, revelarles el patrón defensivo durante este proceso. En la TRE, por lo común, tomamos un enfoque mucho más directo.
Presentación de elecciones y acciones alternativas
Toda psicoterapia descansa en gran parte en las suposiciones de que el comportamiento humano no está determinado enteramente por la herencia o por influencias condicionantes tempranas, y que las personas tienen un “libre albedrio” para reconocer y cambiar sus síntomas disfuncionales.
La TRE tiende a sostener con firmeza la idea de que el trastorno humano tiene solidos elementos biológicos a nuestras tempranas y últimas experiencias, por consiguiente tenemos fuertes predisposiciones a alterarnos sin importar en que buenas o malas condiciones nos hayamos educado.
Enseñando afirmaciones dialécticas y filosóficas racionales
Terapeutas del comportamiento cognitivo como Donald Meichenbaum y Michael Mahoney, ponen en tela de juicio la eficacia de las técnicas, muy activas, de la TRE de discutir las creencias irracionales porque se preguntan si las mismas no son demasiado controvertibles para determinados clientes.
Se debe enseñar a los clientes a utilizar y practicar afirmaciones como: “nada es terrible en el universo aunque muchas cosas son muy inconvenientes” “en realidad nunca necesito lo que deseo” “puedo soportar perfectamente cosas molestas que no me gustan”.
Terapia de reatribución
Las personas a menudo tienden a atribuir motivos, razones y causas a los demás, a acontecimientos externos y a estados físicos internos. Mediante esta clase de atribuciones, mucha de la cual es falsa y engañosa, influyen significativamente en sus propias emociones y conductas, y a veces, contribuyen a sus propios trastornos.No tome demasiado en cuenta los hechos que sus pacientes les presenten. No obstante, investigue a que los achacan.
Las personas a veces hacen cosas para herir a otras personas o mostrarles que tienen muy poco interés en ellas; pero no lo hacen con frecuencia.
Así pues cuando sus pacientes se quejan de que alguien les hace algo o de que las condiciones están dispuestas para que sufran indebidamente, revise el asunto, no sea que estén haciendo suposiciones infundadas.
El empelo del humor y la intención paradójica
La TRE siempre ha subrayado el empleo del humor y de la intensión paradójica eh psicoterapia.El trastorno emocional consiste, en buena parte, en tomar la vida demasiado en serio y exagerar el significado de las cosas. Eso es lo que yo he llamado, con predeterminado humor, “catastrófica”, “terribilizar” u “horriblizar”.
Si las personas tienden a ser no solo serias sino exageradamente serias sobre sus deseos y frustraciones, un método para ayudarlos a superarlas es reducir al absurd, de un modo humorístico, sus creencias irracionales.
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